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Siempre sola

Y tengo esas palabras,
retumbando en esta cabeza,
que no cesa,
que no duerme.

Que sueña,
imagina desesperada.
Ansiosa de que esas manos actúen como las palabras dicen.

Porque nunca me han sabido unas letras tan picantes.
Ardientes de fuego,
sin deseo de su extinción.

En un vaivén rítmicamente imperfecto.
Entre linos desgastados de dormir, siempre sola.