Y tengo esas palabras,
retumbando en esta cabeza,
que no cesa,
que no duerme.
Que sueña,
imagina desesperada.
Ansiosa de que esas manos actúen como las palabras dicen.
Porque nunca me han sabido unas letras tan picantes.
Ardientes de fuego,
sin deseo de su extinción.
En un vaivén rítmicamente imperfecto.
Entre linos desgastados de dormir, siempre sola.
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Pausa
No fue un adiós.
Fue una pausa en el camino. Una bocanada de aire, una vuelta a la realidad.
Sigues estando, a veces distante, a veces a bocajarro.
Veces frío, veces ardiente.
Pero estás, que no es para menos.
Pero ojalá estar más.
Fue una pausa en el camino. Una bocanada de aire, una vuelta a la realidad.
Sigues estando, a veces distante, a veces a bocajarro.
Veces frío, veces ardiente.
Pero estás, que no es para menos.
Pero ojalá estar más.
Adiós
Y al final te esfumaste.
De la misma forma en la que llegaste.
Inesperado, desconcertante.
Pero esta vez, como duele.
Inesperado, desconcertante.
Pero esta vez, como duele.
Noches en vela
Y es que me he olvidado de los amaneceres, porque te has convertido en mis noches en vela.
Quiero un viaje
Pero no un viaje típico.
Un viaje a tus manos por mis costillas.
De tus manos enredadas en mi pelo, pero de esos enredos que cuestan zafarse.
Un viaje profundo de tu respiración, mezclada con tus besos en mi cuello.
Y es que no quiero mirar otros ojos que no sean los tuyos.
Un viaje que signifique más que sentir. De esos que te recorren hasta las infinidades de a saber donde y del que no deseas volver.
No quiero un viaje típico,
quiero tu viaje.
Un viaje a tus manos por mis costillas.
De tus manos enredadas en mi pelo, pero de esos enredos que cuestan zafarse.
Un viaje profundo de tu respiración, mezclada con tus besos en mi cuello.
Y es que no quiero mirar otros ojos que no sean los tuyos.
Un viaje que signifique más que sentir. De esos que te recorren hasta las infinidades de a saber donde y del que no deseas volver.
No quiero un viaje típico,
quiero tu viaje.
Atisbo
Me había prometido a mi misma que me olvidaría del amor, por lo menos durante una temporada.
Sabiendo que todavía me quedan resquicios de aquel amor, engañoso, de verano. Porque sí, ese amor se debería de haber quedado en el verano, como hizo él, pero mi gran problema es que me lo llevé con esperanzas.
Llegaste.
Te pusieron en bandeja de plata, como si fueras de degustación. Pero como me había prometido, no actué. Me limité a observarte como un ser más que habita el planeta. Pero tu te encargaste de todo, de hablarme, de besarme con la mirada, tus palabras de realidad, tus pies en el suelo. Tus "que más da si a mi me encantas así, tan única, tan especial".
Sabiendo que todavía me quedan resquicios de aquel amor, engañoso, de verano. Porque sí, ese amor se debería de haber quedado en el verano, como hizo él, pero mi gran problema es que me lo llevé con esperanzas.
Llegaste.
Te pusieron en bandeja de plata, como si fueras de degustación. Pero como me había prometido, no actué. Me limité a observarte como un ser más que habita el planeta. Pero tu te encargaste de todo, de hablarme, de besarme con la mirada, tus palabras de realidad, tus pies en el suelo. Tus "que más da si a mi me encantas así, tan única, tan especial".
Y que voy a hacer si he caído a tus pies, como hace la lluvia en primavera. Fría pero llena de vida.
Un atisbo de esperanza, otra vez, pero que sabe distinto.
Un atisbo de esperanza, otra vez, pero que sabe distinto.
Olvida
Olvida como pueda terminar esto.
Dejemos que fluya.
Tenemos toda la vida para averiguarnos. Así que siénteme, bésame, acaríciame, porque hoy solo somos tú y yo.
Mañana seremos más.
Dejemos que fluya.
Tenemos toda la vida para averiguarnos. Así que siénteme, bésame, acaríciame, porque hoy solo somos tú y yo.
Mañana seremos más.
Maldad
El día brilla con intensidad.
Pero más el suelo, por todas las lagrimas que derrocharon por su pura maldad.
Pero más el suelo, por todas las lagrimas que derrocharon por su pura maldad.
Un mismo ser
El mar en calma y las nubes grises del cielo parecen sentir el estado de ánimo de mi cuerpo.
Secretos.
Solían inspirarme los astros: menguantes y fugaces.
Su provocación de acaricias y oscuridad ínfima.
De secretos irrefutables.
Su provocación de acaricias y oscuridad ínfima.
De secretos irrefutables.
8:20 de la mañana
El día amaneció triste,
con el sol escondido por unas nubes,
que parecían cepilladas como un cabello gris.
con el sol escondido por unas nubes,
que parecían cepilladas como un cabello gris.
Para no sentir menos
Y nos perdimos en la laurisilva, como dos fugitivos, de lo típico y la crítica.
Para solo encontrarnos ambos entre un amor sentido. Salvaje y aromático.
Para no sentir más. Para no sentir menos.
Para solo encontrarnos ambos entre un amor sentido. Salvaje y aromático.
Para no sentir más. Para no sentir menos.
Amargo otoño
Y me dijo que me quería, pero no como antes.
Me dio un beso casto.
Acarició mis labios con su pulgar.
Adiós.
Me dio un beso casto.
Acarició mis labios con su pulgar.
Adiós.
12 de agosto.
Digamos que Perseo se jactó a guardar deseos fugaces en sus bolsillos invisibles, haciéndonos vulnerables, dejándonos a su merced, flotando en el espacio sin dirección y a la velocidad de la luz.
26 de septiembre.
He dejado de darle importancia a lo bonito de la vida sin tener en cuenta que, en las hojas secas, también hay cabida a lo hermoso.
Digamos que me he centrado en el diario y no en los detalles. En lo común y no en lo diferente.
En lo que esta bien visto y no en los tabúes.
Digamos que me he centrado en el diario y no en los detalles. En lo común y no en lo diferente.
En lo que esta bien visto y no en los tabúes.
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