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Y por fin

Y por fin sentí ese cosquilleo de saber que estabas cerca, que eras tangible.

La sensibilidad de mis dedos conocieron todas tus texturas.
Tus olores.
Tu mirada.
Tus besos.

Y es que floto, como las nubes, cada vez que lo pienso.

Ay!


Ay! Pero que bonita es la vida.

Con letras, con música, con amor, incluso a veces, con tristeza.
En tal caso, que bonita es la vida con todo lo que conlleva.

Ay!

Con detalle

Y fueron todo bocas, haciendo un exhaustivo reconocimiento de placer. Espasmos, caricias y más besos, de esos que no se quieren acabar. Abrazos, miradas, ritmo, calor.

Ay... Y esque no sería lo mismo imaginarte que poder estudiarte con detalle.

Dedicado a las nubes

Siendo humana, me identifico más con las nubes.
A veces extrañas y fugaces, otras un tanto juguetonas con los colores del atardecer.

Y que pena que sean tan incomprendidas en invierno y tan amadas en verano.
Viajeras, dormilonas, atormentadas, escondidas.

Pero que bonito es, tumbarse, donde te lo pida el cuerpo y observar. Levitantes, etéreas, a veces tristes y lloronas, pero como brillan con el sol.

Ay! las nubes.

Pausa

No fue un adiós.

Fue una pausa en el camino. Una bocanada de aire, una vuelta a la realidad.
Sigues estando, a veces distante, a veces a bocajarro.

Veces frío, veces ardiente.
Pero estás, que no es para menos.

Pero ojalá estar más.

Adiós

Y al final te esfumaste.

De la misma forma en la que llegaste.
Inesperado, desconcertante.

Pero esta vez, como duele.