"Sin llegar a ser orgullosa, me considero soñadora y original. Adoro capturar momentos únicos con el objetivo de una cámara, la sensación de la lluvia sobre mi piel y la buena música. Cuando estoy acompañada necesito que sean de los míos para poder ser yo misma, y nunca diré no a un amigo. Amante secreta, y amiga fiel."
Hace unos años mi mejor amiga me describió así y no era mentira. Creo que nadie mejor que ella me puede describir a la perfección.
Supongo que he aprendido a llevar más allá las palabras gracias a ella y a mi hermana, que han sido un ejemplo e inspiración para escribir.
Escribir lo que siento, lo que veo, lo que imagino.
50% verdad.
Aunque adoro escribir, he de decir que no es mi vocación. Solo lo hago cuando algo me inspira de verdad.
Mi vocación se hace llamar cámara fotográfica. Sí, ese conjunto de maquinaria llamado cuerpo y lente, que mediante ciertos parámetros y después de elegir el momento, la luz y el lugar más idóneo, puede producir algo mágico y que puede perdurar toda una vida. Sí, me gusta la eternidad de las cosas.
Desde pequeña, mi padre me enseñó ese noble arte, y hasta ahora lo tengo por vocación y por profesión.
Aunque he de decir que no me conformo solo con ser fotógrafa. Ando en proceso de tener mi título en Marketing y Comunicación, y en breve el de Maquillaje Profesional.
Todo muy distinto, pero todo complementario.
Me encantan las duchas largas, dormir con la puerta cerrada y la ventana abierta todo el año. La música soul, las comedias románticas y las series policíacas. La fantasía. La leche fría el día más frío del invierno, los edredones de plumas y los libros que hablan de la vida real. Las almendras tostadas con sal y el dulce de leche.
Las rosas blancas y los cactus. El café a cualquier hora, levantarme temprano. El atardecer.
Sí, soy contradictoria. Muchos me llaman rara, yo solo digo que soy yo misma.

No hay comentarios:
Publicar un comentario